
Las calles del centro de Felipe Carrillo Puerto se han convertido en un escenario donde las imprudencias de motociclistas son cada vez más frecuentes, poniendo en riesgo no solo su vida, sino también la de peatones y automovilistas.
Durante un monitoreo realizado en distintos puntos de la ciudad, fue evidente que numerosos conductores circulan sin el calzado adecuado, utilizando únicamente chancletas, una práctica que disminuye el control de la unidad y aumenta el riesgo de sufrir lesiones graves en caso de accidente.
Otro de los problemas detectados fue el traslado de menores de edad en condiciones inseguras, en varias motocicletas se observó a dos niños viajando al mismo tiempo, cargados en brazos o acomodados sobre el vehículo, sin las medidas mínimas de protección.

Aunque algunos motociclistas portan casco, muchos lo utilizan de manera incorrecta, se logró observar que algunos motociclistas hacen uso de cascos para construcción o ciclismo, que no están diseñados para proteger en accidentes de motocicleta. Además, varios los llevaban al revés o sin sujetar el barbiquejo, por lo que, en caso de un impacto, el casco podría desprenderse y perder completamente su función protectora.
Las infracciones continúan con conductores que rebasan entre vehículos a exceso de velocidad, manejan mientras utilizan el teléfono celular y circulan en motocicletas que carecen de placas de circulación, dificultando su identificación por parte de las autoridades.
A ello se suma la alteración de los sistemas de escape, muchos propietarios modifican o retiran el silenciador, provocando ruidos excesivos que generan constantes molestias entre la población y representan una falta al reglamento de tránsito.
Ante este panorama, ciudadanos consideran urgente que las autoridades de Tránsito refuercen los operativos de vigilancia y apliquen el reglamento sin distinciones, con el objetivo de reducir los accidentes y fomentar una verdadera cultura de respeto a las normas viales.