
Con el corazón en la mano y una maleta llena de esperanza, Antonela, la bebé de apenas 9 meses que fue víctima de una brutal agresión a balazos, emprendió está noche un vuelo rumbo a la Ciudad de México, donde especialistas intentarán salvarle la vida.
La pequeña fue trasladada bajo un fuerte dispositivo de seguridad, entre ambulancias, paramédicos, y escoltas que abrieron paso a su frágil cuerpo herido por la violencia. A su lado, sus abuelos —visiblemente conmovidos pero firmes— no se despegaron ni un segundo
El vuelo de Antonela es también un grito silencioso que clama por justicia, un símbolo de la urgencia con la que debe actuar
Hoy Antonela no voló por vacaciones, ni por capricho. Voló por su vida. Y con ella, volaron también los rezos de todos