
Cancún vivió este miércoles una jornada dolorosa que dejó una profunda huella en dos familias, luego de que dos adolescentes de secundaria, ambas de tan solo 13 años, fueran encontradas sin vida en sus respectivos domicilios, ubicados en diferentes puntos de la ciudad.
El primer caso ocurrió alrededor de las 06:30 horas en la Supermanzana 320, cuando una pareja al despertar se percató que su hija, identificada con las siglas K. A. R. M., de 13 años, no se encontraba alistándose para ir a la escuela como todo los días.
Ante la situación, su madre acudió a su cuarto, pero al abrir la puerta se encontró con la peor escena que una madre puede tener, su hija se encontraba inconsciente, por lo que en medio de gritos y llantos le pidió ayuda a su esposo y ambos la trasladaron a la Unidad Médica Integral, ubicada sobre la avenida 135.
Sin embargo, al llegar al lugar, el personal médico confirmó que la adolescente ya no contaba con signos vitales, por lo notificaron a las autoridades.
Al sitio acudieron elementos de la Policía Municipal, personal del Grupo Especializado para la Atención de la Violencia Familiar y de Género (Geavig) y agentes de la Fiscalía General del Estado (FGE).
El segundo hecho ocurrió alrededor de las 16:20 horas, en un domicilio de la Región 219, manzana 26, sobre la calle 58, entre las calles 103 y 101.
En esta vivienda, uno de los padres acudió al cuarto de su hija donde había ingresado después de llegar de la escuela y realizó el desafortunado hallazgo.
Aunque solicitaron de inmediato ayuda a través del número de emergencias 911, ya era demasiado tarde, pues los paramédicos que acudieron al domicilio únicamente confirmaron que la adolescente ya no contaba con signos vitales.
Al recibir la terrible noticia, la madre entró en shock y presentó una crisis nerviosa, por lo que tuvo que recibir atención por parte de los técnicos en urgencias médicas.
En ambos casos, los socorristas mencionaron de manera preliminar que la muerte de las menores fue por una aparente asfixia, no obstante, la Fiscalía General del Estado (FGE), ya inició con las averiguaciones correspondientes.
De acuerdo con especialistas del Grupo Especializado para la Atención de la Violencia Familiar y de Género (Geavig), estos casos dejan en claro la importancia de prestar atención a la salud emocional de niñas, niños y adolescentes, señalando la necesidad de mantener una comunicación abierta con los menores, escucharlos sin juzgar y permitirles expresar lo que sienten.
Asimismo, se recomendaron que las madres y padres deberían estar atentos ante cambios repentinos de conducta de sus hijos, aislamiento, tristeza persistente, pérdida de interés en actividades habituales o expresiones relacionadas con la muerte.
Preguntarles cómo se sienten y sobre todo, escuchar con atención sus respuestas, ya que puede ser fundamental para detectar situaciones que requieran apoyo antes de que sea demasiado tarde.