
Se le pasaron las copas y terminó convirtiendo el pavimento en su cama. Un hombre, presuntamente bajo los efectos del alcohol, protagonizó un insólito episodio al quedarse profundamente dormido en plena carretera, provocando alarma entre los automovilistas que transitaban por el tramo Santa Rosa–San José II.
La escena parecía sacada de una película de comedia, pero representaba un verdadero peligro: el sujeto permanecía tendido sobre la cinta asfáltica sin importarle que por el lugar circularan vehículos, situación que hizo pensar a más de un conductor que podría haber sido víctima de un atropellamiento.
Ante el temor de que se tratara de un accidente con consecuencias graves, algunos automovilistas notaron la presencia del hombre sobre el pavimento. La situación generó tal preocupación que fue necesaria la intervención de elementos policiacos para verificar lo ocurrido.

Sin embargo, al llegar al sitio, los uniformados se encontraron con una escena inesperada: el hombre no parecía estar involucrado en un accidente de tránsito, sino que, presuntamente, se había quedado dormido tras consumir bebidas alcohólicas.
Al parecer, el cansancio y las copas le ganaron la batalla, al grado de que terminó acostado en uno de los lugares menos indicados para descansar: ¡en plena carretera y con el riesgo de que cualquier vehículo pudiera pasarle encima!
Los policías intervinieron para retirarlo de la cinta asfáltica y evitar que la situación terminara en una verdadera tragedia. Y es que, aunque para algunos la escena pudiera resultar graciosa, permanecer dormido sobre una vía de circulación representa un peligro tanto para el individuo como para quienes conducen por el lugar.

Por fortuna, el episodio quedó en un susto y no se reportaron consecuencias graves, aunque el incidente dejó una imagen insólita para quienes presenciaron la escena.
Ahora sí que al protagonista de esta historia no le hicieron falta colchón, almohada ni cobija; aparentemente, con unas copitas encima, el pavimento le pareció el lugar perfecto para echarse una “pestañita”.